El Tedeum de Fiestas Patrias de este jueves, encabezado por el obispo de Chillán, Andrés Ferrada, en la Catedral de Chillán; habló más del país que de la coyuntura política, pero incorporó algunos de los principales dolores sociales de Ñuble. El mensaje, construido desde la gratitud y la corresponsabilidad, tuvo un tono pastoral cercano a una agenda pública concreta.
La delincuencia y el narcotráfico sí tuvieron un lugar explícito. Ferrada llamó a “vencer al narcotráfico y la delincuencia, especialmente la organizada” y respaldó a quienes enfrentan esa tarea: “Nuestros Carabineros y Policía de Investigaciones”. Vinculó el tema, sin embargo, con prevención, reinserción y las historias de abandono detrás de algunas trayectorias delictivas. Ahí apareció uno de los pasajes más sociales de la homilía.
El obispo puso el foco en quienes crecieron sin redes de protección y quedaron expuestos a abusos, explotación, consumo de sustancias o delincuencia. “Con estos conciudadanos también estamos en deuda”, afirmó, llamando a tratarlos con “mayor benevolencia” y a ofrecerles nuevas oportunidades. Amplió así el debate sobre seguridad hacia sus causas, sin desconocer la responsabilidad personal. También hubo un mensaje a quienes ejercen autoridad. Ferrada fue directo:
Fuente original: La Discusión
Información local, cercana y útil para nuestra comunidad.




