A través de una columna de opinión, el gerente general de la organización Apple and Pear Australia Limited (APAL), Jeremy Griffith, manifestó que “la importación de manzanas estadounidenses vuelve a estar en la agenda, lo que genera serias preocupaciones sobre bioseguridad, seguridad alimentaria y la posibilidad de que los productores australianos de manzana se conviertan en moneda de cambio en negociaciones comerciales más amplias con Estados Unidos”.
La columna fue difundida en la revista de APAL, en la edición de primavera, en la cual además sostuvo que “Estados Unidos ha buscado obtener la aprobación fitosanitaria para exportar manzanas frescas a Australia. Este proceso lleva ya casi ocho años. El gobierno australiano ha realizado evaluaciones detalladas y ha indicado que las manzanas estadounidenses podrían llegar a importarse, pero solo bajo estrictas medidas de bioseguridad”.
Al respecto, detalló que una evaluación realizada por el gobierno identificó 24 plagas y enfermedades exóticas asociadas a dicho comercio que podrían amenazar la horticultura australiana. Enfatizó que “cada brote de una plaga o enfermedad puede amenazar la capacidad de producción de alimentos de Australia y el sustento de los productores”. En su columna, Griffith comentó que
Fuente original: Portal Frutícola
